FILOSOFÍA

La simplicidad ha adquirido un rol único en la generación de una belleza pura y nueva.

Para que uno se sienta como en su casa, debe ver en ella objetos propios, manchas propias, arrugas propias… nuestra casa es el lugar donde vivimos y la vida, afortunadamente, deja huellas.

Mi trabajo es ordenar, poner en la distribución, circulación y usabilidad del espacio a habitar el acento personal de cada uno, de cada familia. La casa al servicio de sus habitantes, darle vida y calidez a una estructura rígida que sin la impronta (huella) de las personas que viven allí, sería una casa más.

Creo en soluciones idiosincrásicas y personalizadas. No creo en las “casas de revista” que son intocables, y que solo se ven de lejos, perfectas pero distantes, sin poder acceder a ellas.

 

 

 

Mariana Amoroso